EL ARBOL DE LAS RAMAS MUERTAS (CNC RCN-MEN 2007)

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En un parque de la ciudad de Elmira se encontraba un árbol triste,seco,viejo y solitario era un árbol de cedro que ocupaba todo el centro del parque principal, lleno de ramas secas, hongos y podredumbre, que lo colocaban en un estado lamentable para todo aquel que lo veía y lo contemplaba.

Un día llego al lugar un joven con la idea de visitar aquella ciudad, al llegar se encontró con aquel árbol y al ver su lamentable estado le preguntó: ¿porque estas tan triste, árbol solitario? el árbol empezó a contar su historia:

“yo he estado aquí desde hace doscientos años, cuando el pueblo apenas nacía, la gente que llego aquí me considero un elemento indispensable en sus vidas pues yo les daba alimento, sombra y cobijo, por lo que la gente que vivía allí me cuidaba y me protegía, no solo a mi sino a mis amigos cedros que me acompañaban, dándole belleza, alegría y color al pueblo y sus alrededores”

“Luego de repente llego un día un rico empresario el cual quería que el pueblo se convirtiera en una gran ciudad, empezó a  talar todos los arboles que encontraba en aquel entonces pueblo acogedor y amable para construir enormes casas y centros comerciales, los arboles que quedaban los utilizaba como leña para la chimenea de su enorme mansión en las afueras, construida con el mármol más fino de Italia, las maderas más finas del bosque que había talado los convirtió en hermosos muebles, llenos de decorados de todas formas y tamaños: flores, arboles, frutas, copas de vino, entre otros diseños que resaltaban la belleza de aquella que para los ojos de aquel hombre era una hermosa madera de cedro, las hermosas y exóticas flores que adornaban la pradera desparecieron para hacer vistosos arreglos de mil colores, los animales fueron desapareciendo uno por uno, algunos fueron cazados por sus vistosas pieles y sus coloridas plumas, otros fueron vendidos como mascotas y muchos terminaron muriendo al perder el hábitat en el que vivían, la destrucción llego al punto de convertir los que habían sido bosques verdes llenos de vida se convirtieran en desiertos secos y estériles, el aire puro y limpio del campo en una estela de contaminación y el pueblo cálido y soleado en una ciudad gris y fría y yo empecé a morir: mis hojas empezaron a marchitarse para luego caer, mi tronco empezó a podrirse, mis ramas empezaron a torcerse, me crecieron hongos alrededor y empecé poco a poco a envejecer rápidamente, quede solo ante el mundo, pues los arboles que me acompañaban en el que había sido el antiguo bosque de cedros se habían esfumado como la brisa mañanera ante la mano destructora y egoísta del hombre en su afán de dinero, fama y riquezas fáciles, sin importarle tan siquiera si sus hermanos sufren o mueren, bien decía la biblia que tantos hombres predican: el hombre ha dominado al hombre para perjuicio suyo, fue ahí que la gente empezó a darse cuenta del daño que se había hecho a la naturaleza a causa del proceder de muchos, el afán de desarrollo de otros y la indiferencia y desidia de unos cuantos que no hicieron nada por mi ni por mis amigos los arboles que les daban oxigeno ni por mis compañeras los animales que les daban alimento ni por el bosque que de daba vistosidad y sustento al pueblo, mas sin embargo cuando se dieron cuenta era ya demasiado tarde.”

Al oír tan desgarradora historia, el joven pregunto: ¿y qué han hecho ellos por ti? ¿Te han dejado solo y abandonado, esperando anhelantes el día de tu muerte?, al oír aquellas dolorosas palabras que el joven, lleno de rabia lanzaba contra el pueblo que había acabado de conocer, el árbol le respondió rápidamente: “no, amigo mío no todo está perdido para mi, hay gente como tú que ha intentado protegerme aun a costa de sus vidas: se han encadenado a mi tronco, han llamado la atención de la gente, han intentado cambiar la ley injusta y complaciente, se han lanzado a las calles, han hecho reuniones y simposios, en fin han intentado todos los medios para que esa misma gente que destruyo mi hogar, no me destruya a mí, pues para muchos nunca es demasiado tarde ni demasiado pronto para volver a empezar.” El joven, al comprender esto preguntó desconsolado: dime viejo árbol ¿Qué puedo hacer yo por ti, si solo soy un jovencito soñador y taimado?, el árbol le contesto con una dulzura y a la vez con una determinación propias de una valerosa madre con su hijo en peligro: “amigo mío, si hay algo que puedes hacer por mi y que todo el mundo debería hacer es educar a los niños, el futuro de esta pobre humanidad agobiada por sus propias invenciones, para que por favor cuiden desde la más pequeña flor hasta el roble más alto, desde el riachuelo más claro hasta el mar más profundo, desde la más pequeña golondrina hasta el tigre más fiero, desde el mas frondoso bosque hasta la montaña más alta, esa es la solución para evitar la destrucción que llegaría a ocurrir si se continua con la loca carrera por ser los más ricos, los más altos, los más fuertes, olvidándose con ello del futuro gris que está a la vuelta de la esquina.”

El joven, entendiendo la misión que el vetusto árbol le había encargado, volvió a su tierra natal comentándole a todo el que quisiera escucharlo, fueran gente del lugar o turistas de paso la necesidad de defender la naturaleza de la inminente desaparición a la que el hombre la había orillado, convirtiéndose así en el protector de aquella madre tierra de que se había revelado por medio del árbol de las ramas muertas.

Cuento preseleccionado como semifinalista para el Concurso Nacional de Cuento RCN-Ministerio de Educación (Colombia) Edición 2007

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2 comentarios en “EL ARBOL DE LAS RAMAS MUERTAS (CNC RCN-MEN 2007)

  1. Gracias por darnos la oportunidad de leerte como narradora.

    Lo había leído hace un tiempo, cuando me lo comentaste por primera vez; por algún motivo no pude dejar un comentario de inmediato, y luego no recordé hacerlo. Es bonito, aunque demasiado didáctico para mi gusto. Aunque a veces nos convenga una alegoría directa y sin rodeos como ésta, siempre he pensado que la mejor literatura es la que nos enseña sin que nos demos cuenta.

    • Muchísimas gracias por tu comentario, entiendo el que te pueda parecer un poco “infantil” ya que este cuento fue escrito en 2007 (he cambiado mucho desde entonces,sobre todo por que en ese entonces tenia dudas con la religión pero no me consideraba atea, a lo mucho llegaba a ser apateista)

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